Cómo era el esquema anterior
Antes de la Resolución 237/2024, el sistema de certificación y evaluación de la conformidad estaba fragmentado en distintas resoluciones, entre ellas las 799/1999, 197/2004, 282/2014 y 344/2021.
La dispersión generaba complejidad, dificultaba el control de calidad y en algunos casos obligaba a atravesar procedimientos duplicados, elevando costos y barreras burocráticas para fabricantes, importadores y organismos certificadores.
Unificación y simplificación del marco normativo
La resolución centraliza los requisitos bajo un Marco General de Evaluación de la Conformidad aplicable a los reglamentos técnicos.
El objetivo es que las empresas trabajen con un conjunto de directrices más claro, reduzcan tiempos y puedan identificar con mayor facilidad el procedimiento que corresponde a cada producto.
Declaración y marcado de conformidad
Los productos alcanzados deben contar con una Declaración Jurada de Conformidad que respalde el cumplimiento de los requisitos técnicos establecidos.
El nuevo esquema también incorpora un sello de conformidad y un código QR asociado a la información del producto, facilitando el acceso a los datos por parte de consumidores y organismos de control.
Reconocimiento de certificaciones extranjeras
La resolución establece reglas para aceptar certificaciones emitidas en el extranjero cuando se encuentren respaldadas por acuerdos de reconocimiento mutuo o esquemas reconocidos.
Esto puede evitar repetir procesos de certificación para productos que ya fueron evaluados internacionalmente y facilitar el comercio, siempre que la documentación resulte aplicable al producto y al reglamento técnico argentino.
Vigilancia de mercado
El marco incorpora un sistema de vigilancia de mercado con verificaciones documentales, técnicas y en frontera.
La finalidad es mejorar la capacidad de control del Estado y habilitar acciones correctivas cuando un producto no cumpla con los requisitos aplicables. Por eso, la conformidad debe mantenerse durante la comercialización y no solo al momento de obtener un certificado.
Digitalización y desburocratización
Los trámites de certificación y conformidad se gestionan a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD), lo que reduce traslados y mejora el seguimiento de los expedientes.
La digitalización agiliza la gestión, pero requiere que la empresa conserve un archivo técnico completo y consistente.
Qué deberían hacer las empresas
El primer paso es diagnosticar productos, normas, certificados y declaraciones para detectar brechas antes de una importación o una fiscalización.
A partir de ese diagnóstico se pueden planificar ensayos, certificaciones, actualizaciones documentales y adecuaciones de marcado.
- Identificar el reglamento técnico aplicable.
- Preparar la Declaración Jurada de Conformidad.
- Revisar sello, código QR y etiquetado.
- Verificar si corresponde reconocer certificaciones extranjeras.
- Ordenar la documentación técnica en TAD y en los registros internos.
- Implementar controles de vigilancia sobre productos comercializados.
Conclusión
La Resolución 237/2024 representa un avance hacia un sistema más ordenado, transparente y digital de evaluación de la conformidad en Argentina.
Para las empresas, el desafío es transformar el cumplimiento en un proceso continuo: identificar el marco aplicable, documentar la conformidad y asegurar que el producto comercializado siga siendo consistente con sus requisitos técnicos.